CineposhitO mejor dicho: Cineposhit. Había olvidado que esta empresucha de cines que se autodenominan como “la capital del cine” (permítanme reir: jajaja!) también era acreedora a una crítica por lo maletas que son. En primer lugar, hay algo que me purga muchísimo de estos cines y es lo siguiente: Ni de chiste intentes entrar unos 10 o 15 minutos antes de que comience la película a la sala. Es simplemente imposible. Esto entiendo que no es culpa de los que trabajan ahí, pues ellos solo siguen órdenes. La crítica es a aquellos que ponen en vigor esas políticas tan bastardas que molestan a mas de uno. Es el colmo que no puedas encontrar tu lugar tranquilamente unos minutos antes de comenzar la función. Es muy divertido ver como todos corren como caballos a 1 o 2 minutos antes de que comience la película para ocupar los mejores lugares. ¿Qué tienen en la cabezota señores de Cinépolis?

Lo anterior es solo una parte de la historia. Sonará insólito pero la realidad es que las últimas 2 veces que he ido ha pasado lo siguiente: En la primera ocasión, estaba la última función y la sala a un 75% de ocupación y ¡oh sorpresa! de momento se deja de proyectar la película, nadie sabe nada hasta que a los 10 minutos se asoma alguien del personal de Cinépolis para indicarnos que amablemente nos cambiemos de sala por que el proyector pasó a mejor vida. Yo entiendo que esas cosas pasan, lo que no entiendo es por que la siguiente vez que fui ocurrió algo similar: Aproximadamente a media película se deja de proyectar y pasan varios minutos hasta que nos indican que se reanudará la película sin mayor problema. Ajá, todo parece pintar bien nuevamente para que a los 5 o 6 minutos de haberse reanudado se vuelva a joder la proyección y 10 o 12 minutos después regresó para no volver a fallar, pero sin duda, si algo mata a las películas son esa clase de interrupciones.

La verdad penoso lo de Cineposhit, yo no se como será en el Centro y Norte del país, pero en el Sur he tenido la posibilidad de ir a los Cinepolis de varias ciudades y generalmente su servicio deja mucho que desear. ¿Y así se atreven a llamarse la capital del cine? del cine basura será.

Amiguete Combinadete ApestaUna de las cosas que mas me molestan en cuanto al tema de los celulares, es el nombre tan horrible que utilizan los ridículos de Telcel para nombrar su sistema de pre-pago, es decir: Amigo Kit. Antes de empezar mi crítica del día de hoy, quiero dejarles algo en claro: ni de chiste soy su “amigo”, pues, a diferencia de ustedes, mis amigos no me roban y mucho me ponen mil trabas para hacer algo. No que ustedes “amigos” cobran cuanto quieren y hacen lo que quieren, menos mal sería que lo valiera por que yo se que la calidad cuesta, pero lo de ustedes ya es una burla. En fin, vayamos a la historia de hoy.

Hace aproximadamente 15 días, hablé al *264 para activar el “Amigo Combinado” que no es mas que un vil plagio de la promoción de Movistar que consiste en que las llamadas cortas se cobran “por minuto” y las llamadas largas se cobran “por llamada” valga la redundancia. Me dijeron que ya no se podía activar por la vía del *264 y que tenía que ir al Centro de Servicio. Que comience la fiesta.

Me presenté al día siguiente aproximadamente a eso de las 4 PM, naturalmente, había cola, no muy grande, pero a nadie le gusta esperar. Lo curioso del caso es que esta partida de inútiles te hacen esperar de mas, pues, tienen alrededor de 15 cajas para atender a la gente pero nunca están todos, solamente 5 o 6, al menos las veces que me tocó ir siempre así ha sido. El caso es que me tocó con una chica quien me dijo que para dar de alta el servicio, tenía que llenar una forma con mis datos y no se que tanta cosa. Al fin que al cabo de 15 minutos ya estaba listo. Lo triste es que me informó la mujer que tenía que esperar 1 eterna semana para saber si habían hecho el favor de activarme esa modalidad. Supuestamente quedaron de hablarme ellos mismos en caso de que la activación transcurriera sin problemas.

El día 6 de espera llegó y como no había tenido noticias de ellos (realmente no esperaba que me hablaran) decidí llamar al *264 para ver que novedades me tenían con respecto a mi solicitud y al cabo de unos minutos me informaron que no había sido posible darme la activación y que tenía que ir de regreso al Centro de Servicio. En fin, decidí que se fueran al carajo y no fui muy pronto. De hecho dejé que transcurriera una semana mas hasta que me entró la curiosidad del por que mi solicitud no había sido aprobada.

Regresé al Centro de Servicio, nuevamente me tocó una cola de 6 personas por lo cual tuve que esperar 20 minutos a que me atendieran nuevamente. Otra vez me tocó una chica, pero no la misma que la anterior. Esta se portó muy amable. Le dije cual era el problema y se puso a revisar en su base de datos para decirme segundos después que el problema es que no pudieron comprobar mi domicilio y que por eso no me podían dar el servicio. Ahora resulta que por que esta bola de zopencos no son capaces de encontrar mi dirección me tengo que quedar sin servicio. Le pregunté a la chica si podía meter mi solicitud nuevamente con un par de datos adicionales sobre la dirección y al principio dudó, pero finalmente accedió aunque no sin antes decirme que si esta vez no procedía, no podrían darme nunca ese servicio. Le dije que estaba bien y no me puse a discutir con ella por que es simplemente una empleada, no ella decide las ridículas políticas de Telcel. O sea, ahora resulta que tienen que saber donde vives, que comes, a quienes conoces, de cual calzas y demás sarta de estupideces para que puedan proporcionarte un servicio que ellos mismos ofrecen.

En fin, esta es la triste historia de Telcel y su “Amigo Combinado”. Lo que antes bastaba un click dentro de la página de Telcel o de una llamada rápida al *264 se ha tornado un proceso tediosísimo y poco amigable para los usuarios que tenemos poca paciencia para realizar de manera compleja trámites que en el papel son sencillos.

El Lunes llamaré al *264 a ver si por fin se dignan a activarme el servicio o de plano me tendré que buscar otra compañía.

Telcel, lo único que tengo que decir es que con actitudes como la que sueles tomar, nunca seremos “Amigos”.